Los seres humanos y los animales
vuelven a ser amigos

 

Realmente llama la atención cómo los animales dejan a un lado su comportamiento tímido cuando en una granja se vive de forma pacífica, una granja en la que los caballos, perros, gatos, gansos, patos y gallinas tienen la oportunidad de vivir juntos en una gran familia hasta el final natural de sus vidas, sin miedo a ser sacrificados algún día.

Ya se habló de los jabalíes que visitan la granja con regularidad y observan cómo evolucionan los trabajos de la cosecha. Los pequeños jabatos comen y beben de los mismos recipientes que las gallinas.

Wildschweine ohne Scheu vor den Menschen

Der Hahn sorgt für Frieden Wildschwein Thyrinus begutachtet den Kameramann

Uno de los jabalíes de guía, un hermoso ejemplar adulto, que responde al nombre de Thyrinus, se mostró especialmente comprensivo: Cuando uno de los jardineros empezó a construir una plantación de frutales, y entre tanto trabajo empezó a desanimarse a la vista del mismo, apareció de improvisto el “animal salvaje“ desde el bosque, se acercó tranquilamente al jardinero, lo olfateó dándole ánimos, dejó que se le dieran algunas mazorcas de maíz, cogió después una manzana de un árbol, y se tumbó por último en la hierba allí en las proximidades. Ahora el trabajo pudo continuar con su ayuda. En los días siguientes el maestro Thyrinus volvió a aparecer para repetir la terapia con el jardinero.

El pacifismo puede ser tan contagioso que incluso los gallos luchan porque haya paz. Cuando dos gallinas cluecas hicieron su primer paseo con sus polluelos, riñeron la una con la otra de forma violenta. No duró mucho hasta que uno de los dos gallos acudió y se puso en medio de las gallinas y las regañó en toda forma, hasta que se separaron la una de la otra y cada una cogió pacíficamente a sus polluelos y se fue de allí.

Katzen und Wildschwein im GartenLa historia de Vasry nos muestra todo lo que una atmósfera pacífica puede traer como resultado. Se trata de un joven "sprinter", que es así como se denomina en la granja a una cría de jabalí, a un jabato, por su rapidez para correr. Por lo visto Vasry se había hecho daño en una de las patas traseras y cojeaba. Se separó de los demás jabatos del grupo, abandonó el bosque y buscó refugio en la granja. Nadie sabía a ciencia cierta qué le pasaba. Pero él sabía exactamente cómo ayudarse: Se escondió a la sombra, bajo las ramas de un árbol, pues el tiempo de verano era extremadamente caluroso. Se le llevó algo para comer, pero en ese momento nadie se dio cuenta en qué consistía la terapia. Sólo cuando vieron que el jabato siempre se situaba en el mismo lugar, los habitantes de la granja se dieron cuenta de que en esa posición el jabato sacaba la pata herida fuera de la sombra para que el sol la irradiara. Él aprovechaba la energía solar como energía curativa.
Y sin duda con éxito. Lenta pero continuadamente se fue recuperando, como se pudo notar en sus intentos por caminar.

Araberhengst Amahl befreundet sich mit Wildschwein VasryPero no fue sólo la tranquilidad y el acogimiento que sentía en su pequeño escondite ni el calor del sol los que le ayudaron en la convalecencia, sino que en esto también participaron otros ayudantes: Después de un corto espacio de tiempo se pudo observar que el suntuoso gallo, el “indio”, y su grupo de gallinas hacían compañía a Vasry. Lo visitaron con gran kikiriki y cacareo para entablar con el jabato una intensa conversación. Y cuando el sol estaba en lo más alto, los visitantes y su paciente se echaban una buena siesta. Esto se convirtió en algo normal cada día. Siempre que las gallinas salían a hacer su paseo, pasaban junto a Vasry, y por lo menos una de ellas se quedaba con él, mientras las demás seguían su camino.

Pronto se sumaron nuevos visitantes. El lugar del enfermo se encontraba a la orilla del camino que conduce desde el establo de los caballos árabes hacia el prado. Y así apareció un día el fogoso semental árabe de nombre Amahl. Se detuvo tranquilamente y observó a Vasry durante un largo rato. Este permaneció también tranquilo y miró largamente a Amahl a los ojos. Sin duda que ambos tenían algo que decirse. La amistad no quedó sin que tuviera consecuencias: En el tiempo de las manzanas, por las que Amahl tenía especial predilección, dejó una de sus manzanas, inclinó la cabeza y empujó varias veces la manzana en dirección a Vasry, quien ya dormía de nuevo. Amahl jamás había dejado que se le escapara una manzana. Pero a la pregunta de si la manzana era para Vasry, Amahl asintió con la cabeza y la manzana fue colocada como obsequio junto al abrevadero del jabato. En cuanto se despertó, Vasry dio en seguida cuenta de la manzana. Pronto le fue mejor a Vasry; paseaba por la granja e inspeccionaba todo aquello que le interesaba, entre otras cosas también la entrada a la cocina y los comederos de las gallinas. Tras algún tiempo de convalecencia, Vasry estaba totalmente recuperado y se juntó al resto de los jabalíes en el bosque.

Füchse essen gerne Äpfel

Der Fuchs Raschwinn beim AbendspaziergangRaschwinn, un zorro, nos confirma que si no se les trata de forma enemistosa, los zorros no son en absoluto huraños (ni tampoco ladrones de gansos). En un atardecer de otoño, el joven zorro corría por un prado y no le molestó el ver a una persona que estaba con una cámara grabando una película. Cuando llegó un poco más adelante, a una plantación de manzanos, cogió una manzana que había caído al suelo, corrió por el prado, se sentó y comió la fruta saboreándola, como queriendo decir: ¿Ves? ¡Esto me encanta! Tras un par de minutos siguió su camino.

Un paciente muy distinto fue Hércules. Cuando fue encontrado era diminuto y no pesaba más de 50 gramos. Por lo visto debió caerse del nido y fue rodando por un talud. “¿Dónde estará mi mamá? ¡Ya estoy sintiendo frío, hambre y sed!

Eichhörnchen Herkules beim VerdauungsschläfchenEl pequeño bebé de ardilla, desnudo y ciego, pedía ayuda de manera evidente y dejó que poco a poco dos manos calientes lo cogiesen. Con hojas de nogal, musgo seco, heno y nueces se le construyó rápidamente un nido, para que oliera como en su hogar habitual. Una botella caliente envuelta en un paño proporcionaba el calor necesario para el nido. ¿Con qué se alimenta a los bebés de ardilla? Con leche, como se les da a todos los bebés, con vitaminas y minerales que se disuelven en agua tibia.

Las primeras noches fueron una auténtica aventura. El bebé era sin lugar a dudas un crío muy fuerte, de ahí su nombre. Cada tres horas Hércules quería volver a comer. Se le pesaba cada día para asegurarse de que el tratamiento que se le daba era el adecuado. Lo más grande en Hércules eran su nariz y sus patas, con las que buscaba con avidez la pipeta de la leche. Con ambas manos sujetaba ésta y chupaba con fuerza para al final caer en un profundo sueño, a veces incluso durante la comida, mejor aún entre manos suaves y cálidas. Progresivamente se fue fortaleciendo y creció más rápido de lo que estaba previsto en un tratado para la cría de animales.

Fütterung mit der Spritze Jetzt kann er schon selber Nüsse knacken
Sonnenblumenkerne sind seine Leibspeise Erste Turnübungen am Reck

Era por tanto un animal sano. Después de un tiempo dormía ya toda la noche y se acostumbró poco a poco a comer puré. Lo que más le gustaba era estar con las cuatro patas en el puré, comer aproximadamente un sexto del total y el resto repartirlo de forma pareja entre Hércules, su cuidador y el entorno. Más tarde comenzó ya a mantener el equilibrio, y valiéndose de sus dos patas delanteras, comenzó ya a probar y degustar las primeras nueces.

Sonnenblumenkerne sind leichter zu knacken als NüssePasó un tiempo hasta que aprendió a usar sus dientecillos. De forma muy torpe todavía, intentaba explorar su pequeña casa construida con ramas de diferentes tamaños. Entonces comenzó por sí mismo a cascar pipas de girasol, a comer nueces y a regalarse alguna que otra manzana. Pronto empezó a saltar con seguridad de rama en rama y de forma tan ágil que casi no se le podía seguir con los ojos.

Su alegría de vivir es contagiosa. Entretanto vive ya en una gran jaula y picotea tantas nueces frescas como su hambre se lo permite. Cuando sea suficientemente grande, se le abrirán las puertas de su jaula, y Hércules podrá hacer su propia vida.

Todas las formas de vida tienen su propio estado de consciencia y se encuentran en comunicación con el mundo que las rodea. Pero no se trata sólo del mundo externo visible. Detrás de la inmensa variedad de minerales, plantas y animales existen todavía otros seres que para los ojos humanos son invisibles.

Quizás ha experimentado usted alguna vez, cómo un niño, quizás incluso su propio hijo o hija, comenzó a hablar repentinamente con alguien que no era usted, y tampoco consigo mismo, como si en la habitación se encontrase otro niño con quien hablaba o jugaba, aunque en la habitación no se viese a nadie más. A veces esos diálogos son tan intensos que los padres se asustan de ese niño tan “imaginativo”, y quieren volverlo a la “realidad” haciéndole ver claramente que en la habitación no hay nadie más. Sin embargo, ¿quién lo sabe?, quizás hay alguien con quien el niño se comunica porque él todavía tiene acceso a ámbitos de sustancia más fina que nuestro mundo y que para nosotros los adultos, que estamos orientados exclusivamente a la materia, permanecen cerrados. Y para la niña pequeña, que respondió a la intromisión de sus padres, diciendo: ¿acaso no veis que justo en este momento estoy hablando con mi amiga...?, el que para nosotros es un ser invisible, para ella no es algo menos real.

Gabriele-Stiftung - Blütenpracht am BaumEn los cuentos nos encontramos con gnomos, sílfides, duendes y enanos de los tipos más diferentes. ¿Son acaso todos producto de la fantasía o se refleja en estos auténticos cuentos populares un conocimiento muy antiguo, que personas sensibles han experimentado y confirmado una y otra vez? Entretanto sabemos del mundo espiritual, gracias a las manifestaciones divinas transmitidas a través de Gabriele, que efectivamente existen seres naturales que se mueven entre nosotros y que se ocupan de las plantas y de los animales: Ellos dan consuelo por medio de sus sensaciones de consciencia espiritual finas y desinteresadas; irradian en los aspectos espirituales de los animales, plantas y minerales las fuerzas del universo; consuelan, protegen y restauran las formas de vida material hasta donde les es posible. Actuando conjuntamente con los seres espirituales, bajo cuya vigilancia se encuentran los reinos de la naturaleza, conforman una red de comunicación poderosa, comparable a una organización de socorro absolutamente íntegra.

Podemos imaginarnos muy bien cuán necesitada está la naturaleza de esa ayuda del mundo espiritual, tras el maltrato que sufre de los seres humanos. A pesar de que no los podemos ver, es de todas formas un consuelo saber cuán estrechamente unidos están con nosotros.

También cada ser humano tiene al ayudante y servidor invisible a su lado, llamado ser espiritual o ser angélico, el ser que le apoya y ayuda cuando él, el hombre, está dispuesto a ello, es decir, es asequible. Los seres espirituales y los seres de la naturaleza sirven a los animales y plantas en la Tierra, y también a los minerales. De forma invisible actúan los ángeles y los seres de la naturaleza y están así al servicio de los hombres, animales, plantas y minerales. Ellos se esfuerzan en ayudar a la parte espiritual de los animales y, hasta donde les sea posible, también al cuerpo material, la envoltura de la sustancia espiritual.


 


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